octubre de 2026 · Visitar Ámsterdam

¿Es legal la marihuana en Ámsterdam? Lo que de verdad hay que saber

Es la pregunta que más nos hacen, y la respuesta honesta es algo más larga que un sí o un no. Aquí está completa, sin rodeos.

Una figurita de policía junto a un coche de policía de juguete

La respuesta corta

El cannabis no es legal en los Países Bajos. Está tolerado. Comprar cinco gramos en un coffeeshop con licencia y fumarlos allí no te va a causar ningún problema, pero la ley en sí nunca se cambió, y esa distinción explica todo lo demás de esta página.

Qué significa «tolerado»

En 1976 se modificó la Ley del Opio neerlandesa para trazar una línea entre lo que llama drogas blandas y drogas duras. El cannabis quedó a un lado de esa línea; la heroína y la cocaína, al otro. La venta siguió siendo ilegal, pero la fiscalía recibió la instrucción de no perseguirla mientras se produjera bajo ciertas condiciones. Esa instrucción es la política de gedogen, la tolerancia oficial, y lleva cincuenta años en pie.

Las condiciones se conocen por las siglas AHOJG: sin publicidad, sin drogas duras, sin molestias para el vecindario, nadie menor de 18 años y no más de cinco gramos por persona y día.

Si un coffeeshop incumple una sola, no recibe una multa. Pierde la tolerancia sobre la que se sostiene toda su existencia, y puede cerrar. Por eso el personal de la puerta es inflexible con la documentación, y por eso nadie tras el mostrador relaja una norma por simpatía. Cómo surgió este acuerdo es una historia que merece conocerse: nuestro nombre viene directamente de ahí.

¿Pueden los turistas comprar marihuana en Ámsterdam?

Sí. Existe una norma nacional —el ingezetenencriterium, el criterio de residencia— que desde 2012 permite a un municipio restringir sus coffeeshops a residentes en los Países Bajos. Un puñado de ciudades cercanas a la frontera belga y alemana la aplica de verdad, Maastricht entre ellas.

Ámsterdam nunca lo ha hecho. La cuestión volvió al pleno municipal en torno a las elecciones de 2026, y en junio de 2026 el nuevo gobierno de la ciudad la rechazó sin ambigüedades, con el argumento sencillo de que una prohibición no acabaría con el negocio, sino que lo entregaría a los vendedores de la calle. Así que hoy la situación es clara: si tienes 18 años o más y puedes mostrar un pasaporte o documento de identidad válido, eres bienvenido en cualquier coffeeshop de la ciudad, vengas de donde vengas.

¿Pueden los turistas fumar en Ámsterdam?

Dentro de un coffeeshop, sí: para eso está. Fuera depende de dónde estés.

Desde el 25 de mayo de 2023 fumar cannabis en la calle está prohibido en el casco antiguo, la zona del barrio rojo. La multa es de 100 euros. En la práctica los agentes suelen avisar primero, pero no cuentes con ello. Las terrazas de los coffeeshops de esa zona quedan exentas.

En el resto de Ámsterdam la ciudad mira un porro en un banco o junto a un canal con mucha más calma. Eso es tolerancia, no un derecho: causar molestias puede costarte una multa igualmente, y una parada de tranvía llena, un parque infantil o una terraza con gente comiendo son siempre mala idea.

Lo más sencillo es hacer lo que hace la mayoría de los vecinos: fúmalo donde lo compraste, o llévatelo a algún sitio tranquilo y verde.

Cuánto puedes tener

Lo que no se tolera en absoluto

Drogas duras. Cocaína, MDMA, ketamina y el resto son ilegales, sin más. Ningún coffeeshop las vende ni tolera a quien lo intente.

Vendedores de la calle. Si alguien te ofrece algo en un puente, sigue caminando. No será lo que dice, no sabes qué lleva, y el sentido entero del sistema de coffeeshops es precisamente que no tengas que asumir ese riesgo.

Llevártelo. La tolerancia se acaba de golpe en la frontera neerlandesa. Alemania, Bélgica, Francia y el Reino Unido tratan unos gramos en la mochila como un asunto penal, y los aeropuertos no son una zona gris. Lo que compres aquí, acábalo aquí.

Conducir. Conducir bajo los efectos del cannabis es delito igual que con el alcohol, y la policía hace controles. Si luego vas a conducir, no fumes ahora.

¿Y entonces?

Como visitante, casi exactamente donde esperabas. Entras en un local con licencia, te atiende alguien que sabe qué vende y te sientas con ello: jurídicamente en una zona tolerada, en la práctica con total tranquilidad. Trae el pasaporte, quédate por debajo de los cinco gramos y fúmalo en un sitio sensato.

Si quieres el resto de los detalles prácticos —qué hay en la carta, cómo se paga, qué pasa en la puerta— lo contamos aparte. Y si es tu primera vez, empieza mejor por aquí.

¿Te queda alguna duda? Pregúntanos en el mostrador — Roetersstraat 12, abierto todos los días de 09:00 a medianoche.

← Todos los artículos